|
La manicura no es
tanto un capricho como una necesidad. Las uñas debilitadas, con grietas
o que se ven asediadas por padrastros las necesitan. Eso por no hablar
de la multitud de agresiones cotidianas que padecen las manos y que
requieren una ayuda externa.
Lo más conveniente
es hacerse una manicura cada siete a diez días. Esta manicura
comprenderá:
ü
Tratamiento de la cutícula hasta hacerla desaparecer. La cutícula no se
debe cortar porque, al igual que con el pelo, conseguiremos que nazca
con más fuerza. Por tanto, nuestro tratamiento consiste en retirarla y
nunca en cortarla.
ü
Limado y forma de la uña.
ü
Exfoliación de la piel de la mano. Con ello se
eliminan las células muertas de la capa exterior de la epidermis. La
piel aparece más tersa y la crema hidratante penetra con mayor
facilidad en la dermis, contribuyendo todo ello a mejorar la salud general
de la piel.
ü
Maquillaje de la uña. Podemos maquillar su uña en tono liso o
dibujar pequeñas formas que dan un atractivo toque de fantasía a su
mano. Colocamos brillantes, etc.
El tratamiento del
pie es similar al de la mano. Como proceso específico del pie, anterior
a la exfoliación, eliminamos las durezas y aplicamos un hidromasaje con
aceites esenciales.
|